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¿Pagar una tarjeta de crédito con otra?

En el mundo de las finanzas personales, una pregunta frecuente surge entre los usuarios de tarjetas de crédito: ¿es posible pagar una tarjeta con otra? La respuesta es sí, pero debes tener mucho cuidado, ya que esta práctica, conocida como «carrusel», puede acarrear serios problemas financieros. A continuación, te explicaremos todo lo que debes saber antes de tomar esta decisión.

¿Se puede pagar una tarjeta de crédito con otra?

Es posible pagar una tarjeta de crédito con otra mediante la disposición de efectivo. Sin embargo, esta práctica debería ser tu último recurso, ya que conlleva altísimos intereses que pueden superar el 100% anual. A largo plazo, esto te hundirá en una espiral de deuda de la que será muy difícil salir.

Imagina que dispones de S/ 1000 en efectivo de una tarjeta de crédito con una tasa de interés del 50% anual. Si usas este dinero para pagar otra tarjeta, en un año habrás pagado S/ 50 adicionales solo en intereses, ¡lo que equivale al 5% del monto original!

¿Es conveniente pagar una tarjeta de crédito con otra?

Definitivamente no es recomendable. Las altísimas tasas de interés te atraparán en una trampa de deuda de la que será muy difícil escapar. Si recurres a esto constantemente, terminarás pagando el doble o incluso el triple de lo que debes, lo que te llevará a una crisis financiera a la larga.

¿Por qué no se debe usar una tarjeta de crédito para pagar otras?

Existen varias razones de peso por las que no se recomienda esta práctica:

  • Intereses altísimos: Las tasas de interés por disposición de efectivo son las más elevadas del mercado, llegando a superar el 100% anual. Esto significa que, por cada S/ 1000 que dispongas, pagarás más de S/ 100 en intereses en un año.
  • Comisión por disposición de efectivo: Además de los intereses, también se te cobrará una comisión por cada disposición de efectivo, que suele rondar entre el 3% y el 5% del monto retirado.
  • Riesgo de caer en un ciclo de deuda: Si no puedes pagar el total de la deuda de la tarjeta de crédito en el mes siguiente a la disposición de efectivo, los intereses seguirán acumulándose, lo que te llevará a una espiral de deuda de la que será muy difícil salir.
  • Daño a tu historial crediticio: Si te atrasas en los pagos de la tarjeta de crédito, tu historial crediticio se verá afectado negativamente, lo que te dificultará obtener crédito en el futuro.

¿Qué alternativas existen?

Si te encuentras en una situación difícil y necesitas pagar una tarjeta de crédito, existen alternativas viables que te ayudarán a evitar las trampas del «carrusel»:

  • Transferencia de saldo: Algunas entidades financieras ofrecen transferencias de saldo con tasas de interés promocionales bajas (alrededor del 0% durante los primeros meses). Esto te permite consolidar tus deudas y pagarlas con menor interés.
  • Negociación con el banco: Si tienes un buen historial crediticio, puedes intentar negociar con tu banco una reducción de la tasa de interés o un plan de pagos más flexible.
  • Solicitud de un préstamo con menor tasa de interés: Si tienes la posibilidad, puedes solicitar un préstamo personal con una tasa de interés más baja que la de tus tarjetas de crédito para pagar tus deudas.

Recuerda:

  • Pagar una tarjeta de crédito con otra solo debería ser una última opción y en circunstancias excepcionales.
  • Investiga las alternativas disponibles antes de tomar cualquier decisión.
  • Compara las tasas de interés y comisiones de diferentes entidades financieras.
  • No te dejes tentar por las ofertas de «dinero fácil».
  • Prioriza tu salud financiera y toma decisiones responsables.

Conclusión:

Tu salud financiera depende de ti. No caigas en las trampas del «carrusel» y busca alternativas viables para pagar tus deudas. Recuerda que existen opciones que te ayudarán a salir de esta situación sin poner en riesgo tu futuro.